The Riva

Jardín sobre cubierta en De la Riva SherryHomes. Superficie ajardinada: 1.260 m²


Un paisaje con identidad


El proyecto de paisaje La Riva forma parte de la transformación del conjunto De la Riva –
SherryHomes, situado en el entorno histórico de las antiguas bodegas jerezanas. La intervención
nace con el objetivo de crear un jardín contemporáneo sobre la cubierta vegetal que cubre el
aparcamiento subterráneo del complejo residencial, convirtiendo una infraestructura técnica en
un paisaje habitable, funcional y plenamente integrado con la arquitectura.


El principal condicionante físico del proyecto fue trabajar sobre una cubierta ajardinada, lo que
exigía un control preciso de cargas, espesores de sustrato, drenaje y selección vegetal. A partir de
estas limitaciones, el diseño plantea una topografía construida mediante suaves variaciones del
terreno, cuidadosamente calculadas, que aportan volumen, naturalidad y continuidad al
conjunto. De este modo, la técnica queda oculta bajo una imagen serena y aparentemente
espontánea.

El jardín se concibe como un espacio continuo y fluido. Aunque estructuralmente existen ámbitos
diferenciados, la gran cubierta y las franjas en terreno natural, la propuesta busca que todos se
perciban como un único paisaje. Los recorridos sinuosos conectan las distintas zonas comunes,
acompañan el movimiento del usuario e invitan a un paseo pausado, donde aparecen lugares de
encuentro, descanso y contemplación.


La intervención responde a tres principios esenciales: elegancia, sostenibilidad y bajo
mantenimiento. La vegetación es el elemento principal de composición y se inspira en el paisaje
mediterráneo andaluz. Olivos y Alcornoques estructuran el jardín y aportan identidad, sombra y
arraigo, evocando la memoria cultural del territorio. A su alrededor, masas arbustivas, tapizantes
y especies de textura suave generan una atmósfera naturalizada, cambiante y equilibrada.


La paleta vegetal trabaja desde una elegancia neutra, basada en blancos y distintos matices de
verde. El contraste no se busca a través de colores intensos, sino mediante la forma, la textura, el
porte y la densidad de cada especie. Esta decisión permite construir un paisaje sobrio y atemporal,
capaz de dialogar tanto con la arquitectura contemporánea del conjunto como con la memoria
industrial y bodeguera del lugar.


Materialmente, el jardín suaviza los límites construidos, aporta continuidad visual y transforma los
espacios exteriores en una extensión natural del hogar.


La Riva propone una nueva manera de entender la cubierta ajardinada: no como un simple plano
vegetal, sino como un paisaje completo, con identidad, función y emoción. Un jardín de calma y
precisión donde patrimonio, arquitectura y naturaleza conviven en equilibrio, convirtiéndose en
parte esencial de la vida cotidiana de sus residentes.

Jerez de la Frontera, Cadiz